9/5/18

¿Resistiremos un segundo éxodo del Delta?


¿Resistiremos un segundo éxodo del Delta?
Algo más que un whats up, es una historia inconclusa
                                                                       Por Martín Nunziata

En 1978 cuando llegué al Delta para vivir aquí, en el Río Carapachay, aún pasaban chatas cargadas con mudanzas en dirección al continente. Luego supe que era el final de un éxodo masivo de isleños, casi todos productores mayormente de frutas, aunque también de mimbre, de formio, y forestales. Motivos atribuibles, según algunas versiones, a grandes inundaciones en algún caso y en otras a un comercio desleal y falto de respaldo del Estado para ayudar en los procesos de comercialización.

En el año 1984, hicimos un estudio más profundo con indagaciones que realizamos recorriendo el Delta. Las conclusiones dieron origen a la presentación de un Proyecto de ley en el Congreso de la Nación ese mismo año, estrenando así el regreso a la Democracia y que se titulaba a propósito de ese éxodo “Repoblación y Desarrollo del Delta del Paraná”. Aquél Proyecto tuvo aprobación en la Cámara de Diputados y el Senado nunca lo trató.

La soberanía que pretendíamos conquistar con aquella guerra de locos que tuvimos en 1982 por las Malvinas, nos costó una herida que hoy aún, sigue abierta. Con muertos, heridos, y una deuda que entonces le agregó 4.500 millones de dólares a la entonces abultada Deuda Externa.
Mientras tanto, nuestras islas del Delta, a sólo 30km de la Capital Federal, quedaban después del éxodo, con una población de apenas 2000 habitantes. Daba lástima, dolía ver las quintas de producción abandonadas con sus estructuras productivas aún visibles, frutales en medio de la maleza, casas que se venían abajo y embarcaderos con techo, entrada para la canoa isleña y estantes en altura repletos de canastos vacíos para llevar la fruta a granel al “Puerto de Frutos”.
Así fue como se resignó sin resistencia alguna, la soberanía de un territorio insular de alto valor ambiental y social sobre el cual ningún gobierno desde las dictaduras hasta nuestros días, se interesaron.

Y así fuimos llegando a los años ’90 sin ninguna política de gestión social y eco regional, como Delta Fluvial, como Humedal. Y es entonces en esa década, a expensas de una política económica (capitalismo salvaje) que se destruye lo poco que quedaba de soberanía y el Municipio de Tigre abre sus puertas a los “Ganadores del Sistema”. Financistas y desarrolladores inmobiliarios (especuladores de toda laya) que habían comenzado sus negocios espúreos con la última dictadura, se lanzaron con la complicidad de los gobiernos municipales, provinciales  y nacional, a la compra y ocupación de tierras baratas, en algunos casos desalojando población preexistente.

Entre esas poblaciones, estábamos los isleños. Sin representación institucional, tuvimos que detener unos pocos isleños conscientes, a lo más granado de la sociedad opulenta que de la mano del entonces intendente Ricardo Ubieto, comenzaba la tarea de transformar Tigre en un territorio de Alta Gama, con una inmensa sucesión de Barrios Privados Cerrados, que hoy ocupa el 50% del Territorio Continental con las consecuencias ya conocidas:
Destrucción de la trama social, inundaciones al elevar el suelo por sobre la cota de la marea máxima, destrucción del Humedal y con ello todas las funciones del mismo (filtrado y purificación del agua, recarga de acuíferos, regulación de mareas, fijación de carbono, producción de oxígeno y diversidad biológica) Nombres como Rockefeller, Robirosa, Beccar Varela, Constantini, Soldati, O’Reilly, Schwartz, Britos, Ignoto, y empresas como Consultatio, Comercial del Plata, Super Cemento, Pentamar, Dyopsa, Eidico, son sólo una pequeña parte de la nueva conquista. De la mano de los más encumbrados “representantes del pueblo” se lanzaron sobre estos territorios de zona Norte hoy casi un país aparte con obras de infraestructura financiadas y autorizadas por los municipios, gobierno de la provincia de BsAs (y todos sus organismos de contralor) y de la Nación.

El Delta comenzó también a estar bajo la lupa de esta nueva conquista. La diferencia fue que aquí encontraron “resistencia” y no pudieron llevar a cabo la entrada a la isla del mismo modo que en continente. Me refiero al Camino Isleño que intentaron luego de la reforma de la Constitución del ’94 que nos dio algunos Derechos Ambientales y la Ley 11723 (Ley Integral del Medio Ambiente de la Prov. de Bs.As.) que supimos aplicar con el defensor del Pueblo de la Nación. Al no tener Declaración de Impacto Ambiental quedaron en la ilegalidad. Le ahorramos al Pueblo de la Provincia y su deuda externa, 30 millones de dólares que se hubiesen gastado para un puente que cruzaba el Río Luján y una autopista que uniría continente con el Río Paraná. El impacto negativo ambiental hubiese sido una catástrofe. No pudieron entrar por allí.
Comenzamos entonces la tarea de tratar de preservar al Delta con varios Proyectos: “Area Protegida”, “Sitio Ramsar”, “Presupuestos Mínimos Ambientales” y “Régimen de Protección Socio Ambiental para el Delta de Tigre” que en 2013 desembocó en agónico “Plan de Manejo” hoy aún vigente.

Hubieron otros intentos menores que abortaron. En 1999 Rockefeller desembarcó en Tigre centro con un proyecto de 3 torres de 35 pisos, donde hoy está la Oficina de Agencia de Turismo de Tigre y las Amarras Isleñas Hugo del Carril que fracasó.
En el año 2000 grandes movilizaciones se manifestaban en Tigre por el Desvío del Río Reconquista  por el Canal Aliviador (Pista Nacional de Remo) que impactó fuertemente sobre el Delta con la contaminación del Río Reconquista no resuelta.
En el 2001 y 2002, Soldati con su Proyecto Delta del Plata intenta otro Mega Emprendimiento en el Delta desplazando isleños y clavando cartelitos de “propiedad privada”. Con una superficie inicial de más de 500hs ubicadas en la primera sección de islas y que se conectaría con San Fernando a través de un puente. Es detenido por la acción decidida de Organizaciones Isleñas.Se pararon otros emprendimientos menores en el río Carapachay como “Poblado Isleño” y otros.
Hacia 2008 comenzó Colony Park, seguramente una lucha conjunta que fue emblemática, y que finalmente fue detenida. Este emprendimiento argumentaba en su estudio de Impacto Socioambiental lo que transcribo textualmente:
“Pág 27 del EIA , punto 53 A: El estrato social receptor principal de los beneficios de esta urbanización, es un sector poblacional que no tiene hoy día presencia permanente en las islas aunque sí de fin de semana. Este desembarco masivo de una población que a priori elige no integrarse, genera frentes de potencial conflictividad y degrada la identidad asociada a la región deltaica, sus historias y tradiciones.”
“Pág.29 del EIA, punto 44 A , Relocalización de Población:El aumento del valor de la tierra, lleva él un desplazamiento de la población que no puede sostener económicamente una presión fiscal creciente.El tipo de urbanización, cerrada y aislada, busca evitar la integración social. Al mismo tiempo, se impone la discontinuidad y la inequidad social dadas por lo abismal de las distancias que separan uno y otro estrato social a la vez que coexisten en lugar y tiempo. Se adjuntan fotos en las que se pone en evidencia la falta de confort que es parte de la calidad de vida de pobladores locales.”

A confesión de parte, relevo de pruebas. POR EXCLUSIVOS “SON EXCLUYENTES”.
La caída del Colony Park fue el origen del Plan de Manejo del Delta a través de un Proyecto de Ordenanza que presentamos en 2010 en HCD ( Honorable Concejo Deliberante) de Tigre y que se titulaba “Régimen de Protección Socio Ambiental para el Delta de Tigre”.
En el 2015 también con la participación de varias organizaciones socio ambientales, se logró detener Remeros Beach, otro Mega Emprendimiento sobre Valle de Inundación.
Todos los gobiernos avalaron el avance de este “Modelo de Desarrollo Urbano Privado Cerrado”. Y lo hicieron aprobando sus proyectos o con un guiño en contra de leyes ambientales, del uso del suelo y de la “Planificación Urbana Social Inclusiva”.
Así se regaló la “Soberanía Territorial” y se les financió la obra pública de conectividad vial, provisión de agua y cloacas, energía y toda la seguridad jurídica necesaria para la conquista.
La nueva planta de AySA Juan Manuel de Rosas de Dique Luján, mega obra de varios miles de millones, trae el agua del Río Paraná, es decir, del Delta, y los primeros contratos de concesión los realizaron con los recién llegados: los barrios privados.
El troncal de distribución de agua potable pasa -¡oh casualidad!- por los barrios cerrados igual que las estaciones del tren que quedaron comprendidas entre Pacheco y Zárate. Sin embargo, el Delta, es el proveedor del recurso AGUA. Nosotros los isleños NO estamos contemplados en el Plan de Provisión de Agua Potable. ¿Tendremos que cobrar regalías por explotación del recurso agua y así financiar junto a otros ingresos nuestras necesidades?

El último cambio de gobierno marca una etapa decisiva poniendo a prueba a la población isleña. Si bien siempre fuimos discriminados, las actuales medidas, todas, tienden a dificultar la vida en esta región insular al punto de reinstalar la idea de un “nuevo éxodo isleño”. Provocado por el abandono de políticas de promoción por parte del Estado, que fomenta, en cambio, el desplazamiento de la población actual.
Medidas como el cierre de escuelas del Delta (nadie se había animado a tanto) que sólo se desactivó por la movilización de distintos actores sociales pero que habrá que sostener porque la Gobernadora Vidal anunció que era sólo por este año. Se han cerrado estaciones de servicio que afectan la provisión de combustibles en todo el Delta. Se prohibió a lanchas de pasajeros y almaceneras llevar combustible. Los alimentos se encarecen por la política económica actual. Los pasajes de lanchas colectivas son más caros que el transporte aéreo en relación a los kilómetros recorridos. El transporte público isleño no tiene tarjeta SUBE.

Un nuevo tipo de turismo privado invade el Delta con sus embarcaciones produciendo impactos ambientales negativos, graves accidentes incluso muertes, por navegación temeraria e irresponsable. Operadores turísticos que explotan el paisaje insular hablando de los isleños, nos llenan de ruido, polución, rotura de amarras, erosión de nuestras costas (lo más caro de mantener en la isla) y destrucción de nuestros muelles.
También se ven carteles de “propiedad privada” sobre las islas en formación en el frente del Bajo Delta. Una más de las conquistas en tiempos en que el Estado está más del lado de los negocios que en la defensa del Humedal, del territorio, y de los pobladores isleños.
Un nuevo perfil social asoma tras estas medidas nada inocentes que buscan un cambio de target o perfil social, apropiándose de un territorio.
Y es aquí donde “Todos somos Mapuches” –salvando las diferencias. Somos sujetos de expulsión. A no engañarse, otra vez con que “darán trabajo,” “respetarán nuestra identidad y nuestra geografía”.

Agreguemos la contaminación del agua. No sólo por el Río Reconquista –que basta ver el Río Tigre, que es el mismo río- para entender lo que estoy diciendo. Sino además el uso indiscriminado de agrotóxicos y herbicidas que naturalmente van por escurrimiento hacia las vías y espejos de aguas. Terminan envenenando nuestros ríos y como consecuencia a todas las especies y nosotros somos una especie más.
Me pregunto entonces: ¿Cuál es el sentido del reclamo sobre las Islas Malvinas (que por supuesto comparto) si a los isleños cuando no nos ignoran nos quieren expulsar del territorio del Delta?
Y es ésta la pregunta que da origen al título: ¿Nos resistiremos a un segundo éxodo?
Nadie aceptaría dentro de un consorcio o de un barrio privado, que funcionarios extraterritoriales, impongan normas de procedimiento y de convivencia sin conocer ni lo más mínimo el lugar. Para cualquier gestión hay que salir del Delta, ir al Municipio, a la Provincia o a la Capital.
Entonces, por qué no pensar en gestionarnos nosotros mismos, comenzando por proponer una Dirección de Islas pensadas por y para isleños? Esto se llama empoderamiento. Es un principio de autodeterminación, con vías a la autonomía.
Autodeterminación significará entonces que nosotros, los isleños, decidiremos sobre todas las cuestiones relativas a nuestra condición y necesidades: Recursos Naturales (bienes comunes), economía, educación, salud, servicios, producción, comercio, turismo, cultura e identidad.

Por supuesto que no todo es armonía entre los isleños, pero queremos discutir entre nosotros cómo organizar nuestra vida en el Delta. Establecer nuestras Políticas Públicas, manejar Nuestros Recursos, y sobre todo, “pensar el Delta desde el Delta”, con sus características fluviales y de inundabilidad naturales, que hacen a los beneficios que los Humedales prestan a la Humanidad. Es decir, para conservar la población isleña, hay que prioritariamente preservar el territorio.
Y para salvar al Delta, unirnos, empoderarnos, y decidir nuestro destino isleño.
Parafraseando a Fito Páez:
“Quién dijo que está todo perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón”.
¿Y si todos ofrecemos el corazón? De un Yo a un Nosotros, quizá funcione.
Me gusta, a pesar de todo, seguir pensando que “Un Mundo Mejor es Posible”.
                                                                                 
 Abril de 2018
                                                                                Martín Nunziata
                                                                          martindelaisl@gmail.com
               



28/4/18

Un equipo de investigadores del INTA cuestiona el agronegocio

Un equipo de investigadores del INTA cuestiona el agronegocio
Un informe contra corriente
Pese a que el INTA fue históricamente de posición proempresarial y favorable al agronegocio, un equipo de sus investigadores publicó el libro Plaguicidas en el ambiente. El INTA no promocionó el trabajo.
Los investigadores reafirmaron la necesidad de un modelo de agroecología. 
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) es el máximo espacio técnico-científico del país dedicado al campo. Su consejo directivo está integrado por el sector privado (Mesa de Enlace) y durante décadas impulsó el modelo transgénico. A contra corriente, una reciente investigación del mismo instituto cuestiona duramente al agronegocio: afirma que el uso de transgénicos no produce mayores rendimientos, advierte que la aplicación masiva de agroquímicos llevó a una situación de “vulnerabilidad” y reafirmó la necesidad de otro modelo agropecuario (agroecología).
“Plaguicidas en el ambiente”, es el nombre del libro, de 156 páginas que lleva el sello del INTA y cuyos editores son los investigadores Virginia Aparicio, Eliana Gonzalo Mayoral y José Luis Costa.
Uno de los principales argumentos del agronegocio, con empresas como Bayer/Monsanto y grandes medios de comunicación, es que los transgénicos y la siembra directa (no arar la tierra) son necesarios para aumentar la producción. “La adopción masiva de la siembra directa no implica un aumento de rendimiento de los cultivos extensivos”, afirma en las consideraciones finales el trabajo.
Sobre el uso de agroquímicos, los científicos de INTA remarcan que “el bajo uso de plaguicidas raramente disminuye la productividad y la rentabilidad”. Detalla una investigación sobre 946 establecimientos agropecuarios que no utilizan agrotóxicos y mantienen “alta productividad y alta rentabilidad”.
También desmienten una de las banderas centrales de las multinacionales del agro, que prometían un modelo con menos agrotóxicos: “La rápida adopción de cultivos transgénicos (caso algodón) con la justificación de reducir el número de aplicaciones, produjo el resultado contrario. El actual uso de plaguicidas para la producción de materias primas nos ha conducido a una situación de vulnerabilidad”.
El INTA cuenta con espacios específicos de trabajo junto a campesinos, indígenas y agricultura familiar, pero su mayor porcentaje (de fondos y personal) está volcado al agronegocio. Su cúpula siempre apoyó el modelo transgénico y de agroquímicos.
En 2017, el director del Centro Regional Buenos Aires Norte del INTA, Hernán Trebino, prohibió utilizar la palabra agrotóxicos, en total sintonía con las empresas. El INTA también forma parte de una campaña para mejorar la imagen de las fumigaciones con agrotóxicos, la llaman “Red BPA (Buenas Prácticas Agrícolas)”, impulsada por los empresarios de la Asociación de Productores de Siembra Directa (Aapresid). Tiene convenios con todas las grandes multinacionales del agro.
En 2015, el mismo grupo de investigadores del INTA publicó el libro “Los plaguicidas agregados al suelo y su destino en el ambiente”. Allí confirmaron que los agroquímicos permanecen durante meses en el suelo y afectan cursos de agua, constataron que Argentina es el país con más uso de químicos y menos “eficiente” en la producción de granos, alertaron que el actual modelo agropecuario explota el suelo hasta “agotarlo” y favorece principalmente a las grandes empresas.
La Gerencia de Comunicación del INTA no difundió el trabajo crítico a los agroquímicos (como sí lo hace con los escritos favorables a los transgénicos).
El nuevo libro del INTA recuerda que en 2009 se creó la Comisión Nacional de Investigación sobre Agroquímicos (decreto presidencial 21/2009, bajo supervisión del ministro de Ciencia, Lino Barañao) que había señalado la “escasa información generada en el país sobre glifosato”. Esa justificación fue repudiada por organizaciones sociales de pueblos fumigados y por científicos como Andrés Carrasco, que recordaron las decenas de trabajos académicos que cuestionaban los efectos sanitarios y ambientales de los agroquímicos.
La nueva investigación del INTA retoma aquella argumentación oficial: “Nueve años más tarde, podemos observar como el sistema de investigación respondió con múltiples publicaciones que reportan concentraciones de plaguicidas en agua subterránea, agua superficial y suelo. En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC-OMS) reclasificó al glifosato como probablemente carcinogénico para el ser humano”.
Los investigadores del INTA revalorizan el trabajo del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Rosario, que estudiaron localidades de menos de 10.000 habitantes y hallaron entre las principales enfermedades problemas en glándula tiroides y dificultades respiratorias. “En algunos de esos pueblos, la tasa de cáncer es 713,7 cada 100.000 mientras para Argentina la tasa es 206 cada 100.000”, alerta la investigación del INTA.
“Es necesario reducir la carga de plaguicidas aplicadas en el ambiente. Es necesario que el sector agropecuario comience a ejecutar un cambio de paradigma productivo, revalorizando el manejo integrado de plagas y los sistemas de producción agroecológicos”, proponen los investigadores del INTA. Y afirman que un modelo sin transgénicos y agroquímicos ya fue probado, incluso por instituciones del estado: “Existen resultados que no sólo indican que es posible producir con una menor carga de plaguicidas, sino que ésto, además, beneficia económicamente al productor”.

Fuente: Página 12

27/4/18

Preocupante denuncia

miércoles, 25 abril, 2018

Preocupante denuncia de los Vecinos del Humedal: ¿Desarrolladores inmobiliarios venden chacras náuticas en Campana vulnerando una ordenanza que prohíbe su construcción?

A caballo de la obra pública y la especulación financiera revive un viejo proyecto viciado de irregularidades y sospechas.
Otra vez Brenna Desarrolladores, insiste en la afirmación de la construcción de un camino que iría desde la ruta Panamericana a la altura del Complejo Sofitel, pasando a través de la Reserva Natural Otamendi Se trata del proyecto inmobiliario “Bahías del Paraná”, ubicado entre el canal Santa María, un nuevo canal aliviador a construir y el Paraná de las Palmas.
Cinco kilómetros de camino que llevan a una supuesta bahía, inexistente en Los Cardales, según publicitan: el nuevo Delta de Los Cardales. Se advierte que en nombre de la comercialización se puede mentir con descaro, ya sabemos que Los Cardales no está a orillas del Paraná y que menos aún constituye un delta.
También mienten cuando hablan de las vías navegables sobre las cuales se emplazará al hacer  referencia al Canal Santa María y al nuevo canal aliviador. El primero no fue construido a tal fin, sino a los efectos a atenuar las inundaciones que afectan a la zona, facilitando el desagüe del río Luján hacia el Paraná, aunque es sabido y está documentado en imágenes que muchas veces, aun sin sudestada, las aguas del Paraná penetran en el Canal Santa María.
El segundo o sea el nuevo canal aliviador no fue construido aún. Está aprobado por la Dirección Provincial de Obras Hidráulicas, fue licitado y adjudicado, a pesar de que tiene serias objeciones de parte de expertos en el tema en cuanto a su utilidad para aumentar la capacidad de descarga de los excesos hídricos.
El nuevo canal simplemente alivia y alienta la especulación inmobiliaria del grupo Brenna .
Éste viene batallando a lo largo de las distintas administraciones provinciales y municipales ; incluso la  Administración de Parques Nacionales (APN) con el fin de llevar  adelante una construcción que altera seriamente y pone en riesgo nuestro principal proveedor de agua potable : el humedal del río Luján.
Afectando, además a la única Reserva Natural Nacional (Reserva Natural Otamendi) que es a su  vez sitio de importancia internacional RAMSAR.
El 22 de julio de 2017 publicamos: “La persistencia del Sr. B”. Allí, haciendo un poco de historia, contamos cómo desde el año 2000 Brenna publicitaba en Clarín la venta de las chacras (Puerto Palmas era el nombre que llevaba en ese momento) y lo que es peor, cómo aseguraba la construcción del camino, y la del canal aliviador mucho antes de que la obra fuera licitada.
Recomendamos su lectura ya que además da cuenta tanto de las objeciones a la construcción por parte de la justicia como de Parques Nacionales:
Como Vecinos del Humedal hemos realizado el pedido de informes en la Municipalidad de Campana en cuanto a este proyecto inmobiliario, ya que tal obra debería estar aprobada por la autoridad competente, de lo contrario, además … la venta sería una estafa.
No obtuvimos hasta el momento una respuesta formal siendo que el Municipio tiene potestad sobre el territorio y estando en vigencia la ordenanza municipal Nº 6660 que declara NO URBANIZABLE la zona de humedales asociada a la cuenca del Río Luján perteneciente al partido de Campana, prohibiendo todo tipo de construcción que implique movimiento de suelos, rellenos, endicamientos, etc., que alteren el funcionamiento natural del ecosistema.
La Red de Organizaciones de la Cuenca del río Luján apoya y hace eco de nuestras gestiones al respecto, y el tema fue expuesto recientemente  en el 5° Congreso de Ambiente y Sociedad de la Cuenca del Río Luján en la UNGS.
Por otra parte continuamos bregando por la conformación de la Comisión Asesora del Comité de Cuenca del río Luján, lugar donde las distintas organizaciones conocedoras del territorio y su problemática pueden expresarse y convalidar o no las propuestas que emergen del ejecutivo.
La ciudadanía en general y las distintas organizaciones a través de las cuales se expresa debe tomar parte de las decisiones que afectan su hábitat, su calidad de vida. Si bien su participación no es vinculante, debería serlo para que no se generen atropellos por parte de sectores financieros, especuladores, que bajo un supuesto desarrollo sustentable sólo contribuyen a la degradación del ambiente, a la segregación social y a la construcción de un “andamiaje legal paralelo” armado en los resquicios de la ley y la vista gorda de unos cuantos funcionarios.


Fuente:Enlace Crítico

Grave denuncia contra el intendente de Escobar

Medio Ambiente: grave denuncia contra el intendente de Escobar



La Agrupación Patria Grande lo acusa a partir de que 21 de 23 concejales aprobaran el proyecto que permite “la venta total o parcial” de la zona de los humedales.

El intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, fue cuestionado y denunciado junto a otros bloques del Concejo Deliberante local por la Agrupación Patria Grande, luego de que 21 de 23 concejales aprobaran el proyecto que permite “la venta total o parcial” de la zona de los humedales, una cuestión que a la vez favorece las inundaciones de barrios cercanos.
En ese aspecto, alertaron que Sujarchuk abrió la puerta para la privatización de predios estatales en la cuenca del Río Paraná, ya que el Concejo Deliberante validó una ordenanza que prevé la licitación de una parcela municipal para que inversores privados “revaloricen” la zona.

“El proyecto habla de una parcela municipal que fue cedida en la década del 80 al municipio, con una extensión de 41.600 metros cuadrados, que es justamente donde está radicado el puerto y la zona de la Costanera”, explicó Lucas Basso, referente de Patria Grande, en declaraciones a Diario Popular. 


26/4/18

Vecinos del Humedal denuncian un camino irregular en proyecto de chacras náuticas

Vecinos del Humedal denuncian un camino irregular en proyecto de chacras náuticas
Nuevamente cruzaron a desarrolladores por la construcción de un camino que atravesaría la Reserva Natural de Otamendi, como parte de un emprendimiento privado. “A caballo de la obra pública y la especulación financiera revive un viejo proyecto viciado de irregularidades y sospechas” expresaron.

En el mapa se anticipa la construcción del camino.
Vecinos del Humedal volvieron a denunciar a Brenna Desarrolladores, por “insistir en la afirmación de la construcción” de un camino que iría desde la ruta Panamericana a la altura del Complejo Sofitel, pasando a través de la Reserva Natural Otamendi. Se trata del proyecto inmobiliario “Bahías del Paraná”, ubicado entre el canal Santa María, un nuevo canal aliviador a construir y el Paraná de las Palmas.

5 Km de camino que llevan a una supuesta bahía, inexistente en Los Cardales, según publicitan: “el nuevo Delta de Los Cardales Se advierte que en nombre de la comercialización se puede mentir con descaro, ya sabemos que Los Cardales no está a orillas del Paraná y que menos aún constituye un delta” denunciaron.

Los vecinos proteccionistas señalaron que “también mienten cuando hablan de las vías navegables sobre las cuales se emplazará al hacer referencia al Canal Santa María y al nuevo canal aliviador. El primero no fue construido a tal fin, sino a los efectos a atenuar las inundaciones que afectan a la zona, facilitando el desagüe del río Luján hacia el Paraná, aunque es sabido y está documentado en imágenes que muchas veces, aun sin sudestada, las aguas del Paraná penetran en el Canal Santa María. El segundo o sea el nuevo canal aliviador no fue construido aún. Está aprobado por la Dirección Provincial de Obras Hidráulicas, fue licitado y adjudicado, a pesar de que tiene serias objeciones de parte de expertos en el tema en cuanto a su utilidad para aumentar la capacidad de descarga de los excesos hídricos. El nuevo canal simplemente alivia y alienta la especulación inmobiliaria del grupo Brenna”.
Al respecto consignaron que el grupo empresario “viene batallando a lo largo de las distintas administraciones provinciales y municipales ; incluso la Administración de Parques Nacionales (APN) con el fin de llevar adelante una construcción que altera seriamente y pone en riesgo nuestro principal proveedor de agua potable : el humedal del río Luján. Afectando, además a la única Reserva Natural Nacional (Reserva Natural Otamendi) que es a su vez sitio de importancia internacional RAMSAR”.

“Como Vecinos del Humedal hemos realizado el pedido de informes en la Municipalidad de Campana en cuanto a este proyecto inmobiliario, ya que tal obra debería estar aprobada por la autoridad competente, de lo contrario, además … la venta sería una estafa. No obtuvimos hasta el momento una respuesta formal siendo que el Municipio tiene potestad sobre el territorio y estando en vigencia la ordenanza municipal Nº 6660 que declara NO URBANIZABLE la zona de humedales asociada a la cuenca del Río Luján perteneciente al partido de Campana, prohibiendo todo tipo de construcción que implique movimiento de suelos, rellenos, endicamientos, etc., que alteren el funcionamiento natural del ecosistema” sentenciaron los vecinos.

La Red de Organizaciones de la Cuenca del río Luján apoya y hace eco de las gestiones al respecto, y el tema fue expuesto recientemente en el 5° Congreso de Ambiente y Sociedad de la Cuenca del Río Luján en la UNGS. “Por otra parte continuamos bregando por la conformación de la Comisión Asesora del Comité de Cuenca del río Luján, lugar donde las distintas organizaciones conocedoras del territorio y su problemática pueden expresarse y convalidar o no las propuestas que emergen del ejecutivo”.

Por último, Vecinos del Humedal solicitaron que “la ciudadanía en general y las distintas organizaciones a través de las cuales se expresa debe tomar parte de las decisiones que afectan su hábitat, su calidad de vida. Si bien su participación no es vinculante, debería serlo para que no se generen atropellos por parte de sectores financieros, especuladores, que bajo un supuesto desarrollo sustentable sólo contribuyen a la degradación del ambiente, a la segregación social y a la construcción de un “andamiaje legal paralelo” armado en los resquicios de la ley y la vista gorda de unos cuantos funcionarios”.

10/4/18

5º CONGRESO DE AMBIENTE Y SOCIEDAD – CUENCA DEL RÍO LUJÁN


Vecinos del Humedal expuso en el marco del Congreso y recibió un reconocimiento por su trayectoria

El pasado sábado 7 de abril se llevó a cabo, por quinta vez, el Congreso Ambiente y Sociedad, Cuenca del río Luján, en el Aula Magna de la Universidad de General Sarmiento.

La entidad organizadora, Cuencas del Plata, reunió en ese ámbito a destacados académicos de dicha universidad y de la UBA. Presentó el evento el profesor Andrés Barsky, de la UNGS, quien también cerró la jornada con su disertación acerca de la “Situación ambiental en las cuencas de la Región Metropolitana de Buenos Aires”.
Hablaron, además, Leonardo Fernández, de la UNGS, y Sofía Astelarra, de la UBA.
Desde la Univ. De La Plata llegó la disculpa de la prestigiosa geógrafa Patricia Pintos, que  no pudo asistir por estar en la conmemoración del quinto aniversario de la terrible inundación que asoló a aquella ciudad.

Expusieron también representantes del INTA y  organizaciones sociales vinculadas con la defensa del territorio en la cuenca del río Luján. Entre éstas, estuvimos presentes la Comunidad Indígena Punta Querandí y nosotros, los Vecinos del Humedal.

Se debatió acerca del estado actual de los humedales continentales e isleños, amenazados por emprendimientos inmobiliarios, sobre la especial problemática del Delta, sobre los conflictos paisajísticos y sociales del sector periurbano metropolitano.
Fue un encuentro productivo, dada la conjunción de las miradas académicas con las de los habitantes de dichas zonas.

El público, conformado por alumnos de distintas carreras de esa casa de estudios y vecinos tanto de zonas cercanas como también de La Matanza, siguió atenta y activamente el desarrollo del debate, permaneciendo –sin deserciones- desde las 11.30 hasta las 17 horas. Dentro de ese marco, nuestra asociación incluyó la invitación a participar en la Red del río Luján a todos aquellos que estuvieran vinculados a la cuenca, convocándolos, concretamente para el encuentro planeado para el 1 de mayo en Jauregui, Luján.

Al finalizar el encuentro se entregaron certificados de asistencia y diplomas a los disertantes. Los Vecinos del Humedal recibimos un especial reconocimiento por nuestra trayectoria y continuo compromiso en la defensa del patrimonio natural y cultural. Agradecemos a Cuencas del Plata y a la Universidad de General Sarmiento por esta distinción, que nos anima a continuar el camino emprendido hace ya ocho años.




 




LA DESTRUCCIÓN INMOBILIARIA SIGUE AVANZANDO EN EL NORTE DE TIGRE

CON O SIN AUTORIZACIONES, LA DESTRUCCIÓN INMOBILIARIA SIGUE AVANZANDO EN EL NORTE DE TIGRE

El 3 de abril el Municipio de Tigre clausuró las obras del barrio privado Santa Ana, en la salida de Villa La Ñata, en el campo conocido como La Bellaca que contiene por lo tres sitios arqueológicos de pueblos originarios y que muchos vecinos reclamaban se preserve como lugar natural.
Este freno a las obras llega tarde: el predio de 60 hectáreas está completamente rellenado. Para peor, según el acta de infracción, la empresa trabajó ilegalmente un año completo ya que violó una clausura municipal de marzo de 2016.
Al mismo tiempo pudimos corroborar que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, a través de la Autoridad del Agua, otorgó al emprendimiento inmobiliario un permiso para el movimiento de suelos, en marzo de 2017, por el plazo de un año. Recordemos que varias fuentes y publicaciones atribuyen un vínculo familiar directo entre el vicepresidente de la Autoridad del Agua con varios abogados de EIDICO de apellido Sánchez Sorondo. A lo que se suma el nombramiento al frente de la Dirección Provincial de Ordenamiento Urbano al ex directivo de Nordelta, Dante Galeazzi.
Por su parte, la empresa EIDICO no pierde tiempo y ya anunció el lanzamiento de un nuevo proyecto, San Pedro, que también formará parte del Complejo Villa Nueva y se encuentra entre el barrio privado San Isidro Labrador, el Río Luján y los parajes preexistentes La Beatriz e Isla Verde, cada vez más afectados por inundaciones debido a los rellenos.

Todo esto es posible no sólo por la complicidad estatal sino también por el fuerte lobby de la corporación inmobiliaria que logró desarticular con éxito -al menos por ahora- dos fallos de la Justicia Federal: uno de San Isidro y otro Zárate Campana emitidos en julio de 2016. Dichos juzgados habían ordenado la prohibición de autorizar nuevos movimientos de suelos en todos los municipios de la Cuenca del Río Luján hasta que se realice una investigación para determinar el impacto acumulado de estos emprendimientos en las inundaciones de los últimos años.



26/3/18

Comunicado de la Red del río Luján: Parque Nacional nace amenazado

El nuevo Parque Nacional Ciervo de los Pantanos nace amenazado
Por Prof. Graciela Inés Capodoglio

Las obras del Plan Maestro para la Cuenca del río Luján comienzan a ejecutarse sin importar las consecuencias
Hace unos meses organizaciones ambientalistas y vecinales festejamos el proyecto de creación de un nuevo Parque Nacional. Nos referimos al futuro Parque Ciervo de los Pantanos que integrará, a las actuales 3.000 hectá reas de la Reserva Natural Otamendi, otras 1.500 de la Reserva Natural Río Luján. La pre nsa local nos informaba que la Administración de Parques Nacionales (APN) firmó enoctubre pasado un Convenio Marco de Colaboración Institucional con la Fundación Humedales "para la realización de actividades de interés común, en particular relacionadas a proyectos orientados a conservar la biodiversidad mediante el manejo integrado de cuencas y sus humedales asociados"(Fuente: La Auténtica Defensa, 02/02/18).

Si bien la constitución de este espacio protegido es una noticia muy alentadora para la conservación de los humedales de la zona, existen una serie de amenazas a su integridad. Como en toda cuenca, lo que ocurre aguas arriba repercute aguas abajo y la cuenca del río Luján no es la excepción. Por lo tanto, el futuro Parque Nacional Ciervo de los Pantanos que se ubicará en la cuenca baja del río Luján y el Del ta del Paraná, será receptor de varios de los impactos que recibe el río en su recorrido de 128 Km.

Dos de los principales impactos son la contaminación y la alteración hidrogeológica. La primera es el resultado de los efluentes líquidos (industriales y agrícolas) y de los residuos sólidos de todo tipo que, con escaso y casi nulo control de las autoridades competentes, son arrojados al río Luján y sus arroyos tributarios. C omo lo demuestran diferentes análisis, sus aguas contienen metales, pesticidas y otras sustancias peligrosas.
La segunda problemática, la alteración hidrogeológica, es producto (entre otros factores) del avance de emprendimientos inmobiliarios e industriales que rellenaron zonas antaño anegables, ocupando unas 10.000 hectáreas aproximad amente. Esta modificación ha tomado estado público debido a que ha modificado el escurrimiento del agua y contribuido a las recurrentes inundaciones de los últimos años.

A fin de mitigar estas inundaciones, el estado provincial se propone llevar adelante una serie de obras hidráulicas que, en algunos casos, n o representan una solución sino más bien generará nuevos problemas pues afectará el fun cionamiento del ecosistema de humedales. Uno de los aspectos más sensible que pue de verse alterado es la recarga de los acuíferos (napas de agua subterráneas) de los q ue la población se abastece de agua potable.
La primera obra, que ya se ha comenzado, es la ampliación del Canal Santa María (un canal aliviador ya existente que atraviesa la actual Reserva de Otamendi uniendo el río Luján con el Paraná de las Palmas) y la construcción de otro nuevo, paralelo al existente. El informe, elaborado por una Comisión Evaluadora (integrada por profesionales de excelencia) contratada por la Administración de Parques Nacionales para analizar los impactos de la obra, concluye que no se ha hallado una justificación razonable para la ampliación del Canal Santa María pues sus eventuales efectos beneficiosos no se ven reflejados en una mayor protección contra las inundaciones en el área de influencia de las obras (la Cuenca Baja del Río Luján), donde las inundaciones están fuertement e influenciadas por los niveles líquidos en el Río de la Plata y en el Río Paraná de las Pal mas. Apenas se aumentará un 7% más la capacidad de descarga del canal.
Incluso la Evaluación de Impacto Ambiental y Social elaborada por la propia Dirección Provincial de 

Obras Hidráulicas (quien llevará a ca bo la obra del canal), reconoce que el humedal tiene una importante función, al frenar el escurrimiento del agua hacia el Río de La Plata y permitir que el agua quede estancada y pueda ir lentamente filtrándose, empapando el suelo de donde la pueden tomar las plantas y llega hasta la napa de donde la podemos extraer como agua potable. Textualmente dice "Si no existiera este humedal el escurrimiento rápido de las aguas hacia el mar provocaría la pérdi a de agua dulce y la salinización del agua de la napa."
Es decir que se reconoce el valor del humedal pero igualmente se lo destruye y rellena. El relleno de una parte del mismo se hará con los suelos que se extraerán de la construcción del nuevo canal aliviador y se depositarán en el pr edio de un emprendimiento privado inmobiliario, que se verá beneficiado con el alteo. Por su parte, no se sabe con certeza el destino que se dará a los barros extraídos del cana l Santa María y que están contaminados con metales, hidrocarburos, etc.
Las otras obras hidráulicas planteadas para la cuen ca soslayan esta valiosa información y agravarán la situación porque implican el ensanche de tres tramos del río, que juntos suman 48 km. 

Esto drenará aún más rápidamente el ag ua de los humedales y alterará su funcionamiento, generando un fuerte impacto en el nuevo parque nacional y en la recarga de los acuíferos. Esto es particularmente grave cuando, uno de los mayores consumidores de agua de la cuenca, el Parque Industrial de Pilar , tiene previsto ampliar su capacidad un 40% y, además, avanza el Parque Industrial de Loma Verde (Escobar), a escasa distancia del nuevo Parque Nacional.
Por lo tanto, la contaminación y las obras hidráulicas amenazan al nuevo Parque y también a la calidad y cantidad de agua indispensable para la sobrevivencia de la población y su producción.

La opinión de la ciudadanía que vive y conoce el territorio, si bien no es vinculante, aporta un análisis de situación tan importante como los cá lculos realizados desde mapeos satelitales, planillas Excel y proyecciones matemát icas. La falta de constitución del Consejo Consultivo del Comité de Cuenca del río Luján es un a deuda para con los habitantes del lugar que no poseen este espacio para expresar las serias dudas que generan estas obras:¿Por qué y para qué se encaran estas costosas obras? ¿En beneficio de quién?. Así se ven vulneradas las garantías constitucionales (art. 41), e incluso, lo declarado en el mismo Plan Integral de Regulación y Saneamiento para la cuenca, que la provincia de Buenos Aires ha tomado como base para las obras que se proyectan realizar.

El río no es una sucesión de segmentos estancos, por ende, lo que se modifica en la cuenca alta repercute en la baja, y viceversa. Se cuenta como experiencia con la desidia e ineficacia del saneamiento del río Reconquista. Allí también los hechos demuestran que el planteo de organizaciones ambientalistas y vecinales estaba y está en lo cierto. El río sigue contaminado.

La terrible sequía que sufrimos desde hace meses deja adormecidos los reclamos de los inundados de Luján y de otros municipios. Desde la función pública se suele responder tarde, de manera irreflexiva, con intereses electoralistas. Es necesaria una visión global del problema, no simplemente ingenieril, que mitigue el drama de las inundaciones pero preserve las importantes funciones de los humedales y sancione a los que contaminan.
Prof. Graciela Inés Capodoglio / Asociación Patrimonio Natural / Red Rio Luján


EN LA MIRA. Agrupaciones ambientalistas denuncian que la profundización del canal aliviador se utilizaría para rellenar suelos destinados al mercado inmobiliario. La Imagen es del Canal Santa María durante la inundación de agosto de 2015

U$S 100 millones para las obras en la cuenca del río Luján
El año pasado, el gobierno nacional aprobó el modelo de contrato de garantía para el crédito que el CAF le otorgará a la provincia de Buenos Aires.

La Corporación Andina de Fomento del Banco de Desarrollo de América Latina financiará con 100 millones de dólares a la provincia de Buenos Aires para ejecutar obras del Plan de Manejo Integral de la Cuenca del Río Luján. A traves del Decreto 743/2017 publicado en el Boletín Oficial, se autorizó el modelo de contrato de garantía a suscribirse entre la Argentina y CAF Banco de Desarrollo de América Latina, al igual que el modelo de contrato de contragarantía entre Provincia y Nación.

El proyecto "Plan de Manejo Integral de la Cuenca del Río Luján – Etapa I" tiene como objetivo prevenir las crecidas, manejar los caudales y moderar el efecto de las inundaciones en la cuenca del río Luján, en diez partidos bonaerenses.
En cuanto a las metas específicas, se informó que se apuntará a mejorar la capacidad de conducción del río mediante canales complementarios, la ampliación y perfilado de cauces naturales; perfeccionar las condiciones actuales del escurrimiento de la cuenca por medio de obras de reemplazo y ampliación de puentes, cruces y compuertas.

Fuente: La Auténtica Defensa

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